La educación financiera crea futuro desde la infancia
Desde que se es un niño, la cultura financiera permite desarrollar habilidades importantes en el manejo económico, lo cual es aplicable a lo largo de la vida.
Bajo esta premisa se sugiere instruir a los niños y adolescentes a través de prácticas didácticas que estimulen su interés en esta área. Entre las opciones destacan:
Juegos educativos donde se incentive al emprendimiento, bien sea con la venta de manualidades o cualquier elemento que a ellos se les facilite crear.
Esto permite conocer y entender las denominaciones monetarias, fijar precios, manejar ganancias, dar cambios, administrar el negocio y reconocer el valor del trabajo. Para lograrlo es importante que los padres sean sus guías.
Los juegos didácticos con dinero ficticio también son un aliado para aprender a contar, realizar operaciones matemáticas mientras se divierten, reconocer billetes y monedas, y diferenciar el valor del dinero.
Otra excelente opción para impulsar la cultura financiera es crear presupuestos familiares, donde los más pequeños participen junto a sus padres. ¿Propósito? Aprender a tomar decisiones, reconocer prioridades, conocer cuáles son los gastos del hogar y aprender sobre su planificación. Es importante que se les explique de manera fácil todos los elementos que conforman una planificación de este tipo.
En esta misma línea está llenar alcancías, porque pueden reunir recursos que luego invierten, con el fin de alcanzar alguna meta. Los padres y representantes pueden aconsejar a niños y adolescentes en cómo invertir los recursos.
¡El futuro se construye desde la infancia!


