“Yo confío a muerte en los muchachos”, dijo Fernando ‘Bocha’ Batista.
Aunque Venezuela perdió 2-1 frente a Paraguay un partido crucial en la eliminatoria sudamericana hacia el Mundial de 2026, el entrenador argentino espera que la Vinotinto pueda levantarse en noviembre, cuando enfrentará a Brasil y Chile.
Un golazo de Jon Aramburu, la primera anotación con la camiseta de la selección nacional del lateral derecho de la Real Sociedad, fue insuficiente para que el equipo de Batista pudiese sacar el martes un buen resultado de su visita al Estadio Defensores del Chaco de Asunción, cinco días después de un valioso empate 1-1 en Maturín ante la campeona mundial y la bicampeona de América, la Argentina de Lionel Messi.
Un doblete del delantero Antonio Sanabria, que marcó en los minutos 59 y 74 después de entrar desde el banquillo, selló la reacción albirroja. Aramburu abrió el marcador en el 25.
Venezuela cae al octavo puesto de la tabla, con 11 puntos, por lo que queda por el momento fuera de la zona de acceso a la Copa del Mundo.
Con 10 de 18 jornadas cumplidas, Argentina, con 22 unidades; Colombia, con 19; Uruguay y Brasil, con 16 cada uno; y Ecuador y Paraguay, con 15 por cabeza; se ubican en los seis primeros puestos, que otorgarán cupos directos en la cita que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Bolivia, con 12, está en el séptimo peldaño, que da derecho a jugar el repechaje.
“Todavía falta muchísimo. Quedan 24 puntos en juego y, por eso, los muchachos y yo estamos muy tranquilos. Estamos con mucha bronca. Estábamos ganando, pero la eliminatoria es así: ganás, perdés”, analizó Batista, quien pide un voto de confianza.
“El que no confía en este grupo, problema de él. Yo confío a muerte en los muchachos”, agregó el DT en declaraciones a la prensa.
En noviembre contra Brasil
Venezuela presentó un planteamiento valiente en Asunción, con Yangel Herrera y Cristian Cásseres Jr como mediocampistas de contención en un sistema que pasó del 4-3-3 al 4-2-3-1 ante la baja por acumulación de tarjetas amarillas de José ‘El Brujo’ Martínez.
Darwin Machís y Yeferson Soteldo ocuparon las demarcaciones de extremos, con Jefferson Saverino alineando como un 10 a las espaldas del inamovible Salomón Rondón.
Hubo una sorpresa: Rubén Ramírez, quien viene entrando en las últimas convocatorias, fue titular en el centro de la defensa junto a Nahuel Ferraresi, responsabilidad que tomó por un golpe que arrastra Yordan Osorio y que le impidió ser de la partida esta vez.
Aramburu dio a Venezuela la delantera con una bonita jugada.
Yangel Herrera cortó en la zona media e inició un eléctrico contragolpe al cederle la pelota a Soteldo, quien condujo hasta encontrar la mejor ubicación posible para lanzar un pase a Aramburu, que se proyectaba desde su banda. El joven zaguero hizo valer la buena habilitación de Soteldo para anotar con una gran definición de pierna derecha.
A pesar de la ventaja, le costaba a la Vinotinto adueñarse del compromiso frente a un adversario que intentaba reaccionar.
Al filo del descanso, Rafael Romo bloqueó un penalti cobrado por Julio César Enciso.
Paraguay cambió las cosas con las variantes desde el banquillo. Su entrenador, el también argentino Gustavo Alfaro, le dio entrada a Sanabria y Àngel Romero, jugadores que se convirtieron en una pesadilla junto al lateral Junior Alonso por la banda que defendía Aramburu. Sanabria y sus dos goles complicaron a una Vinotinto que se mete en problemas.
“Estoy contento por mi primer gol (con Venezuela), pero triste por el resultado. Todavía queda mucho y tengo fe en que las cosas van a salir. Creo que el fútbol ha sido un poco injusto con nosotros, porque en los partidos anteriores hemos merecido ganar”, expresó Aramburu en declaraciones al canal oficial en Youtube de la selección venezolana.
Brasil, en una ciudad de Maturín ratificada como casa de la Vinotinto, y Chile, en Santiago, serán en noviembre los próximos desafíos.


