La conexión con el país, el empoderamiento de la mujer a través de la música y los hermosos paisajes que hacen a Venezuela única en el mundo constituyen la esencia de El Sonido de mi Tierra, una iniciativa de Anibal Hamilton Sinfónico, que cuenta con el apoyo de Bancamiga y Mastercard.
Hamilton sorprendió al mundo con una canción caribeña y tropical, dinámica y vibrante, apasionada e intensa, reflejo de las raíces más puras de Venezuela. En su propuesta se mezclan la música electrónica con instrumentos de una orquesta sinfónica y el folklore venezolano.
Postulada al Latin Grammy, Aníbal Hamilton presentó a finales del mes de julio la pieza audiovisual de El Sonido de mi Tierra, en la que la vocalista Beatriz Occeas engancha con su potente voz, Hamilton aparece en el Display, Eduardo Chapellín en el saxo y en el violín José Gabriel Valbuena, mientras Las Morenas de Chichi envuelven de energía la producción.
Para Bancamiga y Mastercard, El Sonido de mi Tierra es una forma de conectar a los venezolanos con sus raíces y de contarle al mundo acerca del esfuerzo de las mujeres de la costa por mantener vivas las y tradiciones de los pueblos costeros. También es una manera de ofrecer una experiencia musical inmersiva.
Hamilton: “Una unión soñada la de Bancamiga”
Para Hamilton, el Sonido de mi Tierra “está en nuestras tradiciones, en nuestras fiestas y en la forma en que celebramos la vida”.
Durante un acercamiento con medios de comunicación del país para dar a conocer la iniciativa agradeció el acompañamiento de Bancamiga, una institución que le ha ayudado a mostrar lo bueno que se está haciendo en el país.
“Les doy las gracias a todo el equipo de Bancamiga por sumarse a mostrar las bellezas de nuestro país, de mostrar lo que se está haciendo musicalmente. Es una unión soñada para nosotros. Era lo que quería desde que conceptualicé el proyecto, que una marca respetada como Bancamiga respaldara esta iniciativa”.
Al igual que con Sabores del Alma, la iniciativa que pone bajo el reflector el talento de chefs excepcionales, la riqueza de nuestros ingredientes locales y que demuestra que cada plato cuenta una historia de superación, de arraigo y de compromiso social, con El Sonido de mi Tierra Bancamiga y Mastercard sintonizan con esas notas musicales que nacen en cada rincón del país, apoyando el talento emergente, rescatando los ritmos tradicionales y demostrando que la música es el lenguaje universal que une a los pueblos.


