Un gol de leyenda de Ferran Torres en el tiempo extra dio a España una victoria 1-0 sobre Argentina en la final del Mundial de Norteamérica 2026, tras un dominante partido del equipo de Luis de la Fuente, que borró de la cancha a Lionel Messi y a los suyos.
Un monumental Rodri, elegido como ganador del Balón de Oro al mejor futbolista del torneo, llevó las riendas de un mediocampo que controló a sus anchas el encuentro en el MetLife Stadium, en East Rutherford, Nueva Jersey, y solo los reflejos del portero Emiliano ‘Dibu’ Martínez mantuvieron en pie a la selección albiceleste hasta la decisiva anotación de Torres en el minuto 106.
España vuelve a ser campeona de la cita reina del fútbol internacional, 16 años después de la conquista de Sudáfrica 2010.
“Siento mucho orgullo por esta generación de futbolistas, que ha ido creciendo, fiel a una idea (…). Son jugadores con un talento excepcional y acompañar a estos jugadores es un honor”, celebró Luis de la Fuente.
«Me decían los jugadores: ‘Míster, lo hemos ganado todo’. Y es verdad. Es una generación de futbolistas que son ejemplo”, lanzó, emocionado, el entrenador, recordando el título de la Eurocopa 2024 y, también, la medalla de oro que se colgaron al cuello futbolistas como Alex Baena en los Juegos Olímpicos de París 2024. “¡Juntos somos más fuertes!”.
Desde el arranque del partido, España impuso sus condiciones.
El balón fue siempre suyo, con Argentina persiguiendo fantasmas por todo el campo, mientras el balón circulaba.
‘Dibu’ Martínez sostenía con grandes atajadas a los campeones mundiales salientes, que con Messi al frente tenían la esperanza de revalidar la corona de Catar 2022, el tercer título mundial albiceleste después de los de Argentina 1978 con Mario Kempes y México 1986 con el inolvidable Diego Armando Maradona.
Así se llegó a la prórroga, en la que un gol de Nico Williams era anulado por una falta previa de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi.
Y, entonces, surgió Ferran Torres, a imagen y semejanza de Andrés Iniesta en la final de Sudáfrica 2010, cuando el exfutbolista del Barcelona decidió un triunfo 1-0 sobre Países Bajos en tiempo extra.
“El gol ha sido de los 47 millones de españoles, no mío, ni de los 26 jugadores”, festejó el atacante de 26 años.
Messi, con lágrimas, se despedía del Mundial.
Había tenido, a sus 39 años, un torneo brillante; pero España lo frenó en seco. Se alzó con el título, en contraste, la gran promesa Lamine Yamal, de 19 años, considerado su heredero en el Barça y llamado a marcar época, aunque problemas físicos impidieron ver su mejor versión en esta Copa del Mundo.
Habrá que ver cuál es el futuro, a la vez, de Argentina. Su entrenador, Lionel Scaloni, el técnico que llevó al país sudamericano al éxito cuatro años atrás, puso en duda su continuidad, con contrato hasta diciembre.
«Cumpliré el contrato y después veo. Siento la necesidad de pensar, porque no sé si se puede hacer algo tan grande como esto», dijo, dominado por el llanto, Scaloni.
Inglaterra en el podio
Un día antes de la final, en un partido loco, Inglaterra se quedó con el tercer puesto del Mundial con una victoria 6-4 sobre Francia.
Goles de Declan Rice en el minuto 4, Ezri Konsa en el 18, Bukayo Saka por partida triple en el 37, el 45+1 y el 87, y Jude Bellingham en el 90+8 sellaron el triunfo de la selección de los Tres Leones.
Kylian Mbappé en el 48 y el 66, Bradley Barcola en el 54 y Ousmane Dembelé en el 90+6 marcaron por Les Bleus.
Mbappé, hombre récord
Una de las grandes atracciones del Mundial fue la carrera entre Mbappé y Messi por convertirse en el máximo anotador histórico de la historia del evento, con la vieja marca de 16 goles del alemán Miroslav Klose quedando cada vez más atrás.
El francés, al final, quedó a la cabeza.
Con su doblete en el encuentro por el tercer lugar, Mbappé llegó a 22 goles en sus participaciones en la Copa del Mundo, 10 en esta última edición. Messi concluyó con 21 dianas.


