¡Campeona del Mundo!
Bancamiga felicita a la selección por su esfuerzo y por la alegría que le ha dado a más de 30 millones de venezolanos.
¡Histórico! El triunfo de la Selección de Venezuela ante el poderoso equipo de Estados Unidos en el Clásico Mundial de Béisbol fue la consagración de un sueño que durante décadas pareció esquivo y que hoy es una realidad tangible: ¡Venezuela es Campeona del Mundo!
El camino no fue sencillo. Tras dejar atrás a potencias como Japón e Italia, la Vinotinto se impuso en un electrizante partido con marcador de 3-2, sumándose ahora a Japón, Estados Unidos y República Dominicana como los ganadores de este importante evento, que celebró su sexta edición.
Aunque los corazones de un país se paralizaron en el octavo inning cuando Bryce Harper empató las acciones a dos carreras con un vuelacerca, el equipo del Gloria al Bravo Pueblo, forjado en la resiliencia y unido por los colores de una bandera que “pesa bastante”, tal como lo afirmó Luis Arráez, respondió de inmediato. En la parte alta del noveno, Arráez negoció un boleto clave y Eugenio Suárez, con la frialdad de los grandes, conectó un doblete contra la pared que trajo la carrera de la diferencia en los pies de Javier Sanoja.
«Este equipo es increíble. La unión fue nuestra receta. Estuvimos juntos todo el tiempo, fuimos una familia y por eso jugamos con esta pasión y este amor por nuestra bandera. Sabíamos que este era nuestro momento. Esto es muy importante para nosotros como jugadores, como seres humanos y como venezolanos», afirmó Suárez.
Comprometida con el desarrollo del deporte y los valores de superación, Bancamiga felicita a la selección por su esfuerzo y por la alegría que le ha dado a más de 30 millones de venezolanos en el mundo entero.
Levantar el trofeo ante más de 35.000 fanáticos en el loanDepot Park de Miami y ver emocionados al capitán Salvador Pérez, al MVP Mikel García o al coach de bateo Miguel Cabrera mientras entonaban el Himno Nacional fue la prueba fehaciente del profundo amor por la camiseta y de su entrega por hacer realidad el sueño de una Nación. Lo hecho por la selección también sirvió para reafirmar de lo que se puede lograr cuando se trabaja en equipo, con pasión y excelencia.
Hoy, Venezuela no solo celebra un título, celebra su identidad. El trofeo está próximo a llegar a casa, bajo un solo grito: ¡Somos Campeones del Mundo!


